Quítate tu pa' ponerme yo

|

AntonioRB

_____

Como la canción que todos hemos tarareado alguna vez y de la que desconocemos el autor y los intérpretes, la posible sustitución de los presidentes de las autoridades portuarias de Las Palmas y Tenerife nace de una 'fuga' de información, no se sabe si intencionada o no, de la que se desconocen el autor y los intérpretes.

_____

Es bien cierto que la Autoridad Portuaria de Las Palmas está en manos desde hace 7 años de Luis Ibarra, un hombre del Psoe que se mantiene en el cargo casi dos años después de la ruptura del pacto que lo elevó a la presidencia del ente portuario. Su salida, de la que se lleva hablando ya hace más de un año, no termina de materializarse. Probablemente él es consciente de que este momento llegaría, pero no ha dejado por ello de seguir trabajando por los proyectos que considera que dejarán a este puerto en la parte alta de la clasificación portuaria española. Sin ir más lejos, la ordenación de la actividad portuaria es una realidad a día de hoy, de la misma manera que la confictividad empresarial en el sector de la estiba ha descendido hasta límites normales y con ello la llegada del desembarco definitivo de MSC en este puerto. Los proyectos que ha impulsado se han ido materializando: Programa Mundial de Alimentos, Acuario, proyecto Puerto-Ciudad, Terminal de Naviera Armas, concesiones como la de Gesport en la antigua terminal de Contenemar, la reciente de Hamilton-Tecnavin en Gramelcan o los proyectos de Astican o de CCB-Zamakona, son muchas de esas realidades. Probablemente le quedan algunas inversiones que dejar en marcha y algunos grandes proyectos de los que todavía no toca hablar, pero se va (ahora o más adelante), según sus propias palabras 'con los deberes hechos'.


No ocurre lo mismo en el caso de Ricardo Melchior, que apenas llega a los dos años y medio al frente de la institución tinerfeña. Son sus propios compañeros de Coalición Canaria los que han perdido la confianza en él. Su labor al frente de la Autoridad Portuaria ha conseguido reactivar algunos sectores que parecían estar adormilados como es el caso de las reparaciones navales, aunque muchos de sus componentes aún no se han materializado. El macrodique flotante se quedó en la mitad, el otro dique, el de Hidramar aún no está y no hay fecha para su llegada, su planificación sobre el estacionamiento de plataformas en el recien inaugurado puerto de Granadilla se evaporó casi al mismo tiempo que la anunció, pero es verdad que le ha dado un impulso al sector. También en su haber está la reactivación del tráfico de contenedores, con la llegada de una parte de los movimientos de Boluda y Maersk, o la terminal de cruceros. Probablemente le ha perdido su falta de mano izquierda para dirigir la institución de puertas adentro, donde los conflictos crecen. Sin embargo él no siente que haya cumplido su ciclo y ha puesto patas arriba a Coalición para forzar sus apoyos. 


Este enrocamiento de Melchior y la 'fuga' de información de los relevos antes de tiempo han contribuido a que se ralenticen estos cambios. Por un lado genera muchas reticencias que se quiera entregar por primera vez la Autoridad Portuaria de Tenerife, bastión hasta ahora de Coalición Canaria, a otro partido, en este caso al Partido Popular a un año escaso de las próximas elecciones. Por otro lado, el sector empresarial de Las Palmas no vería con buenos ojos que el pacto entre Coalición y Partido Popular solo moviera la silla de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, con el trastorno que suponen a un año vista las elecciones que implicarían, casi con toda probabilidad otro cambio, algo que ningún puerto soporta bien por el tiempo que lleva coger bien las riendas de la institución.


Las quinielas están repartidas entre los que creen que habrá un cambio inminente y los que propugnan que finalmente no se producirá.


Luis Ibarra nunca pensó en deberle nada a Ricardo Melchior, con el que todo el mundo sabe que no hay entendimiento, pero la realidad siempre supera a la ficción y a día de hoy probablemente le debe la continuidad, aunque en esto de la política lo que puede que no pase nunca ocurre mañana y lo que debiera pasar mañana igual nunca sucede. Y como dice la letra de la canción "Quítate tu pa’ ponerme yo. Vamos a ver aquí quién es quién. Después no digan que no se advirtió". 

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Encuesta