Amistades peligrosas

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AntonioRB

No le viene bien nunca a un puerto las diatribas hacia su gestión o hacia sus representantes. Sin embargo, en Puertos de Las Palmas, ésta ha sido una constante en los últimos años.


El presidente actual, Luis Ibarra, en palabra de los empresarios del sector, ha conseguido normalizar la actividad ordinaria del puerto y, sobre todo, ordenar el suelo portuario, las inversiones e incluso atraer inversiones privadas. Sin embargo, ha tenido, tiene y tendrá hasta el final de su mandato, que lidiar con algunas situaciones que nada tienen que ver con su gestión y sus actuaciones.


La más visible es el conflicto en torno a la idoneidad o no de que el puerto de Arrecife se segregue de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, en el que el presidente de la Cámara de Lanzarote ha personalizado la oposición en Ibarra. Es cierto que Ibarra ha dicho una y otra vez que económicamente no se sostiene la inciativa, y así lo refrenda el informe hecho a petición de Puertos del Estado. Pero también es cierto que en este asunto no tiene ninguna responsabilidad, porque ésta recae en Puertos del Estado y su presidente José Llorca, que por cierto se hace el remolón en tomar una decisión que todo el mundo sabe pero que no quiere hacer pública y oficial, causando malestar en el presidente Ibarra, en la Autoridad Portuaria de Las Palmas, en el sector empresarial del puerto y en las administraciones grancanarias, mientras algunos destacados miembros del Gobierno de Canarias miran de reojo una situación que en el fondo también han promovido.


Casualmente el presidente de la Cámara de Lanzarote, hombre impulsivo y tenaz, defendiendo lo que considera que debe defender, tiene como aliados a los hombres y mujeres del PP en Lanzarote, que a través de Puertos del Estado han estado estos últimos años mediando en las demandas al presidente de la Autoridad Portuaria de Las Palmas. El presidente Llorca, a su vez, ha aprovechado la oportunidad, para intentar devolver a Luis Ibarra el trato dado a su amigo José Daniel López, expedientado e imputado en el expediente de La Esfinge por las irregularidades detectadas.


Por otro lado, como no hay dos sin tres, Llorca tiene un amigo y defensor de sus tesis en la persona del presidente de la patronal Fecol, que por cierto hay que recordar que no se posicionó junto al resto de patronales en el escandaloso acto de la modificación del Plan de Empresa de Puertos de Las Palmas por parte de su amigo Llorca, como tampoco lo ha hecho en el de la solicitud segregación del puerto de Arrecife, y en cualquier otro tema que sea contrario a Puertos del Estado.


Cerrar el triángulo es fácil, basta que un eslabón inicie una pugna para que la mecha se encienda y recorra todo el triángulo, una y otra vez, hasta llegar a ser cansino.


Hoy veremos a algunos de los protagonistas en la reunión que hay prevista en Asocelpa con el presidente de la Cámara de Comercio de Lanzarote. Aunque suponemos que será más de lo mismo en un tiempo en el que todos los representantes públicos deberían trabajar con un único objetivo, el interés general.

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